Actualidad Médica

Interactions of serum cholesterol with anti-herpesvirus responses affect disease progression in clinically isolated syndromes

Weinstock-Guttman B, Horakova D, Zivadinov R, Tama�o-Blanco M, Badgett D, Tyblova M, Vaneckova M, Seidl Z, Krasensky J, Bergsland N, Ramasamy DP, Hagemeier J, Havrdova E, Ramanathan M.
Journal of Neuroimmunology 2013 October 15;263(1-2):121-7.

En este trabajo se pretende investigar la asociación entre los anticuerpos anti-herpes virus y los perfiles lipídicos en los pacientes con Síndromes Clínicos Aislados. Se analizaron muestras de suero pre-tratamiento de 118 pacientes con CIS muy sugestivos de primer episodio de EM para determinar: anticuerpos IgG anti-citomegalovirus, antígeno de la cúpside viral y ant�geno nuclear 1 del Virus de Epstein-Barr. Se realiza un perfil lipídico con colesterol HDL, LDL y colesterol total. Se recogieron datos cl�nicos y de RM basales, y 6, 12 y 24 meses tras el inicio del tratamiento con interfer�n beta. De los 118 pacientes, el 65,3% (n=77) eran mujeres, con una edad media de 28,1�8,1 a�os. Los niveles de ant�geno nuclear 1 del EBV se asociaron con el colesterol LDL (p=0.009) y el total (p=0.008). La positividad para el CMV se asoci� con un menor tiempo hasta el siguiente brote (p=0.006) y un mayor n�mero de brotes (p=0.009) en aquellos pacientes con mayores niveles de HDL. Los niveles de ant�geno de la c�pside viral del EBV se relacionaron con un mayor n�mero de lesiones nuevas en T2 (p=0.002) y una mayor atrofia cerebral (p<0.001) en los pacientes con mayor LDL. Estos resultados indican que los pacientes CMV positivos tienen una mayor progresi�n de la enfermedad en presencia de mayores cifras de colesterol HDL. De igual forma, aquellos con mayores niveles de ant�geno de la c�pside del EBV tienen una mayor progresi�n en RM en presencia de cifras elevadas de colesterol LD.

Tobacco smoking and disability progresi�n in multiple sclerosis: United Kingdom cohort study

Manouchehrinia A, Tench CR, Maxted J, Bibani RH, Britton J, Constantinescu CS.
Brain 2013 July;136(Pt 7):2298-304.

Fumar se ha relacionado con un aumento en el riesgo de EM, pero los resultados de los escasos estudios sobre el impacto del tabaquismo en la progresi�n de la discapacidad son contradictorios. El objetivo de este estudio es investigar los efectos de fumar sobre la progresi�n de la discapacidad y la gravedad de la enfermedad en una cohorte de pacientes con EM cl�nicamente definida. Se analizan los datos de 895 pacientes (270 hombres y 625 mujeres) con una edad media de 49 a�os y una duraci�n de la enfermedad de 17. El 49% de los pacientes eran fumadores habituales al inicio de la enfermedad o al diagn�stico. La gravedad de la enfermedad fue mayor en los fumadores en 0.68 (95% IC: 0.36-1.01). El riesgo de alcanzar una puntuaci�n en la EDSS de 4 y de 6 en fumadores comparado con no fumadores fue de 1.34 (95% IC: 1.12-1.60) y 1.25 (95% IC: 1.02-1.51), respectivamente. Los fumadores actuales mostraron un riesgo 1.64 (95% IC: 1.33-2.02) y 1.49 (95% IC: 1.18-1.86) veces mayor de alcanzar una EDSS de 4 y 6 comparado con los no fumadores. Los exfumadores que dejaron de fumar antes o despu�s del inicio de la enfermedad ten�an un riesgo significativamente menor de alcanzar una EDSS de 4 (r:0.65; IC: 0.50-0.83) y 6 (r=0.69; IC: 0.53-0.90) que los fumadores activos, sin diferencias significativas entre ex-fumadores y aquellos que nunca hab�an fumado en cuanto al tiempo para alcanzar una EDSS de 4 y de 6. Estos datos sugieren que el h�bito tab�quico se asocia con mayor gravedad y progresi�n de la discapacidad m�s r�pida. Adem�s, abandonar el h�bito, ya sea antes o despu�s del inicio de la enfermedad, se asocia con una progresi�n de la enfermedad m�s lenta.

The impact of neutralizing antibodies on the risk of disease worsening in interferon ?-treated relapsing multiple sclerosis: a 5 year post-marketing study

Paolicelli D, D�Onghia M, Pellegrini F, Direnzo V, Iaffaldano P, Lavolpe V, Trojano M.
Journal of Neurology 2013 June;260(6):1562-8.

El efecto de los anticuerpos neutralizantes (NAbs) en la eficacia del interfer�n beta (INF?) en los pacientes con EM a�n es controvertido. En este estudio se eval�a la respuesta cl�nica al INF? en pacientes con y sin NAbs en una poblaci�n de pacientes con EMRR, durante cinco a�os de seguimiento. Se recogi� suero cada 6-12 meses de 567 pacientes con EMRR tratados con INF? de dos a cinco a�os, analizando la presencia de NAbs. La tasa de brotes y la EDSS se evaluaron basalmente y cada 6 meses. Se defini� como NAbs+ la presencia de dos determinaciones positivas con t�tulos ?20 NU/mL. Se realiz� un an�lisis multivariable para analizar seg�n la positividad o no de los anticuerpos, la tasa de brotes, el tiempo al primer brote y el tiempo para alcanzar una puntuaci�n de 4 en la escala EDSS. El 14% de los pacientes se volvieron NAbs+ durante el seguimiento. En los periodos NAbs+ se encontr� un aumento significativo en la tasa de brotes (IRR=1.38; p=0.0247) y una disminuci�n del tiempo hasta el primer brote (IRR=1.51; p=0.0111). En un subgrupo de pacientes, el an�lisis mostr� una tendencia negativa de los NAbs en el tiempo hasta alcanzar una puntuaci�n de 4 en la EDSS (IRR=2.94; p=0.0879). Este an�lisis observacional a largo plazo confirma que la presencia de NAbs afecta al riesgo de progresi�n de la enfermedad en los pacientes tratados con INF?.

Analyses of haptoglobin level in the cerebrospinal fluid and serum of patients with neuromyelitis optica and multiple sclerosis

Chang KH, Tseng MY, Ro LS, Lyu RK, Tai YH, Chang HS, Wu YR, Huang CC, Hsu WC, Kuo HC, Chu CC, Chen CM.
Clinica Chimica Acta 2013 February 18;417:26-30.

En los pacientes con neuromielitis �ptica se han encontrado niveles elevados de haptoglobina en el l�quido cefalorraqu�deo. No est� claro si esto es un fen�meno espec�fico o tambi�n puede encontrarse en la EM y otros trastornos neurol�gicos. Se determinan mediante ELISA los niveles de haptoglobina en LCR y suero en 25 pacientes con NMO, 16 con EM, 15 con enfermedad de Alzheimer y 22 controles. La concentraci�n en LCR de haptoglobina en los pacientes con NMO (0.309�0.07 mg/dl) fue significativamente mayor (p<0.001) que en los de EM (0.081�0.016 mg/dl), Alzheimer (0.058�0.011 mg/dl) y controles (0.060�0.009 mg/dl). En cambio la concentraci�n s�rica de haptoglobina y alb�mina era similar entre grupos. El �ndice de haptoglobina era significativamente mayor en el grupo de NMO respecto a los otros. Adem�s, la concentraci�n de haptoglobina y el �ndice de haptoglobina se correlacion� significativamente con la EDSS en los pacientes con NMO. La elevada concentraci�n de haptoglobina en LCR en los pacientes con NMO puede ser explicada por s�ntesis intratecal. La correlaci�n con la EDSS remarca el potencial de la haptoglobina como biomarcador en la NMO.

Cerebrospinal fluid IL-21 levels in neuromyelitis optica and multiple sclerosis

Wu A, Zhong X, Wang H, Xu W, Cheng C, Dai Y, Bao J, Qiu W, Lu Z, Hu X.
Canadian Journal of Neurological Sciences 2012 November;39(6):813-20.

En los pacientes con neuromielitis �ptica se han demostrado elevados niveles s�ricos de Interleukina 21, implicada en la activaci�n, proliferaci�n y supervivencia de los linfocitos B y T, que juegan un importante papel en la patogenia, tanto de la NMO como de la EM. En este rabajo se analizan los niveles de IL-21 en el LCR de los pacientes con NMO y EM y su relaci�n con la actividad de la enfermedad. Se detectaron los niveles de IL-21 mediante ELISA en 21 pacientes con NMO, 20 con EM y 16 controles. La concentraci�n de IL-21 era significativamente mayor en los pacientes con NMO (p=0.012) y levemente mayor sin significaci�n (p=0.115) en los de EM. Adem�s, los niveles de IL-21 se correlacionaban con los de complemento en la cohorte de NMO, siendo mayores en el subgrupo de pacientes con auto-anticuerpos positivos.

Meningeal inflammation plays a role in the pathology of primary progressive multiple sclerosis

Choi SR, Howell OW, Carassiti D, Magliozzi R, Gveric D, Muraro PA, Nicholas R, Roncaroli F, Reynolds R.
Brain 2012 October;135(Pt 10):2925-37

La inflamaci�n leptomen�ngea ha sido implicada como un factor importante en la EMSP, pudiendo contribuir a la extensa patolog�a cortical que acompa�a la enfermedad progresiva. El objetivo de este trabajo es investigar la extensi�n de la inflamaci�n men�ngea y perivascular en los pacientes con EMPP. Se realiz� un an�lisis inmunohistoqu�mico en tejido cerebral post m�rtem de 26 casos de EMPP. Se demostr� infiltraci�n men�ngea de diverso grado, con desmielinizaci�n y p�rdida neuronal cortical m�s extensa en aquellos casos con mayor nivel de inflamaci�n men�ngea. Se observ� activaci�n microglial profunda y reducci�n de la densidad neuronal tanto en lesiones como en sustancia gris de aspecto normal respecto a controles. Adem�s, aquellos casos con infiltraci�n men�ngea extensa hab�an presentado un curso cl�nico m�s grave, con evoluci�n m�s r�pida de la enfermedad y fallecimiento a menor edad.

Axonal and oligodendrocyte-localized IgM and IgG deposits in MS lesions

S�daba MC, Tzartos J, Pa�no C, Garc�a-Villanueva M, Alvarez-Cerme�o JC, Villar LM, Esiri MM.
Journal of Neuroimmunology 2012 June 15;247(1-2):86-94.

El objetivo de este estudio es investigar la presencia de IgM e IgG en las lesiones desmielinizantes empleando t�cnicas inmunohistoqu�micas de alta sensibilidad en necropsias de catorce pacientes con EM, cuatro controles sin enfermedad neurol�gica y cuatro casos de enfermedad inflamatoria del SNC distinta a la EM. En los controles no se encontr� IgG ni IgM. De los pacientes con EM se detect� IgM en m�s o menos el 50% e IgG en el 75% de los pacientes. Estos hallazgos fueron independientes de la duraci�n de la enfermedad, la forma cl�nica o el estadio de la lesi�n, encontr�ndose inmunoglobulinas tanto en lesiones agudas comocr�nicas activas y cr�nicas inactivas. Mediante doble inmunofluorescencia se detect� IgG e IgM en los axones y oligodendrocitos de las �reas desmielinizadas. Adem�s, en algunos casos se observaron dep�sitos de inmunoglobulinas en oligodendrocitos de �reas de sustancia blanca de aspecto normal. La IgG e IgM se hall� junto con la fracci�n C3b del complemento en los axones y oligodendrocitos desmielinizados. Se detectaron inmunocomplejos ant�geno-anticuerpo en macr�fagos espumosos en las �reas con lesi�n activa. Todos estos hallazgos estaban ausentes en los casos de patolog�a no neurol�gica y en los de enfermedad inflamatoria del SNC distinta de la EM.

Serum prolactin level in patients with relapsing-remitting multiple sclerosis during relapse

Moshirzadeh S, Ghareghozli K, Harandi AA, Pakdaman H.
Journal of Clinical Neuroscience 2012 April;19(4):622-3.

Se ha propuesto que la hiperprolactinemia puede contribuir a la patog�nesis de la EM. En un estudio caso-control se incluyeron 58 pacientes con EMRR durante un brote y 58 controles emparejados por edad y sexo a los que se determin� la prolactina s�rica. Los niveles s�ricos de prolactina fueron significativamente mayores en los pacientes (501.3�232.6 mlU/L) que en los controles sanos (233.3�142.7 mlU/L; p<0.0001). Adem�s, estas diferencias fueron consistentes en cada sexo. Las mujeres con EM (704.4�119.6 mlU/L) frente a las controles (305.5�156.9 mlU/L; p<0.001) as� como los varones con EM (358.0�180.0 mlU/L) y los controles (182.3�107.5 mlU/l; p<0.001). Este trabajo proporciona nueva evidencia sobre la hip�tesis de que los pacientes con EM, independientemente de su g�nero, se encuentran en un estado hiperprolactin�mico.

Multiple sclerosis prevalence in M�laga, Southern Spain estimated by the capture-recapture method

Fern�ndez O, Fern�ndez V, Guerrero M, Le�n A, L�pez-Madrona JC, Alonso A, Bustamante R, Tamayo JA, Romero F, Bravo M, Luque G, Garc�a L, Sanch�s G, San Roman C, Romero M, Papais-Alvarenga M, de Ramon E.
Multiple Sclerosis 2012 March;18(3):372-6.

El objetivo de este trabajo es determinar la tasa de prevalencia actual para la EM en la provincia de M�laga, en el sur de Espa�a. El m�todo de captura-recaptura emplea fuentes de datos independientes y permite estimar el n�mero de casos no registrados de una determinada enfermedad, evitando el sesgo de detecci�n de casos. Empleando este m�todo se obtiene una tasa de prevalencia estimada para la EM en la provincia de M�laga de 125/105 (intervalo de confianza del 95% 102/105 - 169/105), mayor que en las cifras publicadas previamente. Aunque el trabajo debe ser confirmado con otros posteriores y en otras �reas del pa�s empleando un m�todo similar, este es el primero en obtener estas elevadas cifras de prevalencia, similares a las informadas en los �ltimos a�os en otros pa�ses del sur de Europa.

Serum and CSF N-acetyl aspartate levels differ in multiple sclerosis and neuromyelitis optica

Tortorella C, Ruggieri M, Di Monte E, Ceci E, Iaffaldano P, Direnzo V, Mastrapasqua M, Frigeri A, Amato MP, Hakiki B, Ghezzi A, Lugaresi A, De Luca G, Patti F, D�amico E, Sola P, Simone AM, Svelto M, Livrea P, Trojano M.
Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry 2011 December;82(12):1355-9.

Este estudio analiza las diferencias en las concentraciones s�ricas y en LCR de N- Acetilaspartato (NAA) en pacientes con EM y con neuromielitis �ptica (NMO). Se trata de un estudio observacional, multic�ntrico y prospectivo en el que se obtiene suero de 48 EM, 32 NMO y 76 controles sanos pareados por edad. Hab�a LCR disponible de todos los pacientes con EM y 8 de los 32 con NMO. Los pacientes con EM ten�an niveles de NAA s�ricos y en LCR mayores que los de NMO y niveles en suero mayores que los controles (p&tl;0.001). En todos los pacientes con EM se encuentran niveles s�ricos elevados de NAA (por encima del percentil 95 de los niveles en controles sanos), pero no en los pacientes con NMO. No se encontraron diferencias en los niveles s�ricos de NAA entre pacientes con NMO y controles. En los pacientes con EM los niveles s�ricos y en LCR se correlacionaban con la discapacidad. Los niveles de NAA pueden representar una herramienta �til en el diagnostico diferencial de laboratorio entre EM y NMO.

High frequency of co-infection by Epstein-Barr virus types 1 and 2 in patients with multiple sclerosis

Sant�n A, Crist�bal E, Aparicio M, Royuela A, Villar LM, Alvarez-Cerme�o JC.
Multiple Sclerosis 2011 November;17(11):1295-300.

En este trabajo se analiza la prevalencia de los virus Epstein-Barr (EBV) 1 y 2, y de la co-infecci�n en los pacientes con Esclerosis M�ltiple y en controles sanos. Se analizaron muestras de sangre de 75 pacientes consecutivos de EM y de 186 controles sanos. El EBV se detect� mediante PCR. El virus fue positivo en 70 de 75 pacientes (93,3%) y en 123 de los controles (66,1%). En los casos positivos se encontr� el tipo 1 en seis pacientes (8,6%) y 40 controles (32,5%), el tipo 2 en un paciente (1,4%) y 37 controles (30,1%) e infecci�n dual en 63 pacientes (90%) y 46 controles (37,4%). Los an�lisis de regresi�n muestran una asociaci�n entre la EM y la presencia de EBV (p<0.001) y tambi�n con la infecci�n dual (p<0.001). Este estudio proporciona evidencia molecular de la relaci�n de la co-infeccion por el EBV tipo 1 y 2 con la esclerosis m�ltiple.

Seasonality of admissions with multiple sclerosis in Scotland

Handel AE, Disanto G, Jarvis L, McLaughlin R, Fries A, Ebers GC, Ramagopalan SV
European Journal of Neurology 2011 August;18(8):1109-11.

Estudios previos han descrito un patr�n estacional en el riesgo de reca�das en la EM. En este estudio se analizan las admisiones debidas a EM en Escocia para analizar esta posible estacionalidad. Se obtienen los registros de admisiones desde 1997 hasta 2009 del Scottish Morbidity Register, obteniendo ingresos agudos y de hospital de d�a de 7098 EM y 6.243.690 no EM. Se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos (p = 0.0015), con un exceso de admisiones por EM en abril y junio y un d�ficit en marzo y octubre. Las admisiones por EM en Escocia muestran un patr�n estacional significativo a lo largo del a�o, quedando pendiente identificar los factores ambientales que lo producen.

Proposed chronic cerebrospinal venous insufficiency criteria do not predict multiple sclerosis risk or severity

Centonze D, Floris R, Stefanini M, Rossi S, Fabiano S, Castelli M, Marziali S, Spinelli A, Motta C, Garaci FG, Bernardi G, Simonetti G.
Annals of Neurology 2011 July;70(1):52-9.

A�n no est� claro de qu� manera la insuficiencia venosa cerebroespinal cr�nica (CCSVI) est� asociada con la EM, ya que diferencias metodol�gicas sustanciales han sido esgrimidas por Zamboni para explicar la ausencia de resultados de otros grupos. Adem�s, no se ha estudiado al completo la influencia de esta insuficiencia en la severidad de la EM. Estos datos son especialmente importantes en tanto en cuanto se est�n ofreciendo cada vez m�s a los pacientes procedimientos quir�rgicos no regulados para tratar sus estenosis venosas. En este trabajo se estudia la CCSVI en 84 pacientes y 56 controles sanos aplicando el m�todo de Zamboni para la identificaci�n. No se encontraron diferencias (p = 0.12) en la frecuencia de CCSVI entre pacientes y controles. Adem�s, no aparecieron diferencias entre los pacientes con y sin CCSVI en cuanto a las principales variables cl�nicas, como duraci�n de la enfermedad, tiempo hasta el primer brote, curso en brotes o progresivo y riesgo de progresi�n a forma secundaria. Tampoco se encontraron diferencias significativas entre los dos grupos en cuanto a las medidas de discapacidad, como la EDSS, el �ndice de medio de progresi�n y el �ndice medio de severidad. El porcentaje de pacientes que alcanzan la EDSS 4.0 o 6.0 es similar en los dos grupos, y no se encontr� correlaci�n entre el grado de discapacidad y el n�mero de criterios de CCSVI positivos. Los resultados de este trabajo indican que la CCSVI no participa ni en el riesgo de EM ni en su severidad.

Gestational vitamin D and the risk of multiple sclerosis in offspring

Mirzaei F, Michels KB, Munger K, O�Reilly E, Chitnis T, Forman MR, Giovannucci E, Rosner B, Ascherio A.
Annals of Neurology 2011 July;70(1):30-40.

ASe ha propuesto un papel protector de la vitamina D en el desarrollo de la EM, pero el efecto de la vitamina D gestacional en el desarrollo de EM en la edad adulta no se ha estudiado. En 2001, 35794 madres de participantes en el Nurses� Health Study II realizaron un cuestionario acerca de sus experiencias y dieta durante el embarazo. Se recogen los datos de consumo de leche, ingesta de vitamina D y la predicci�n de las cifras de 25-hydroxivitamina D s�rica durante el embarazo, y el riesgo de las hijas de desarrollar EM. Se diagnosticaron 199 mujeres de EM, el riesgo relativo fue mas bajo en las mujeres nacidas de madres con ingesta de leche o vitamina D elevada durante el embarazo. La tasa de riesgo ajustada de padecer EM fue de 0.62 (intervalo de confianza del 95% de 0.40-0.95, p = 0.001) en las enfermeras cuyas madres tomaban de 2 a 3 vasos de leche al d�a frente a las que tomaban menos de tres al mes. Fue de 0.55 (95% IC, 0.35-0.91; p = 0.002) para las hijas cuyas madres estaban en el quintil m�s alto de ingesta de vitamina D, frente a las del m�s bajo. Seg�n estos resultados, se puede concluir que la ingesta elevada de leche y vitamina D durante el embarazo puede estar asociada a menor riesgo de desarrollar EM en los descendientes.

Neurofilament heavy chain in CSF correlateswith relapses and disability in multiple sclerosis

Kuhle J, Leppert D, Petzold A, Regeniter A, Schindler C, Mehling M, Anthony DC, Kappos L, Lindberg RL.
Neurology 2011 April 5; 76 (14): 1206-13.

Actualmente en la esclerosis m�ltiple se reconoce el papel de la neurodegeneraci�n como marcador patog�nico. Con este trabajo se pretende determinar de qu� forma los niveles en LCR de la prote�na de la cadena pesada de los neurofilamentos (NfH (SMI35)) se correlacionan con la discapacidad, la actividad de la enfermedad o la forma cl�nica de la EM. Se emplea un inmunoensayo con electroquimioluminiscencia para medir de forma retrospectiva estos niveles en pacientes con s�ndrome cl�nico aislado (n = 63), EM recurrente-remitente (n = 39), secundariamente progresiva (n = 25), primariamente progresiva (n = 23) o controles sanos (n = 73). Despu�s de realizar una correcci�n por edad, los niveles de NfH(SMI35) fueron mayores en todos los estadios de la enfermedad respecto a los controles. Los pacientes con brotes presentaban niveles mayores que aquellos en fase estable. Se correlacionaban con la EDSS en pacientes con SCA y EMRR, o en brote. En los pacientes RR esto era m�s intenso durante el brote. Estos datos no fueron as� para los otros marcadores de LCR examinados. Los niveles de NfH(SMI35) tienen tendencia a elevarse con la edad, en relaci�n con la p�rdida neuronal. En la EM estos niveles hablan de procesos neurodegenerativos superimpuestos, y su disociaci�n de los biomarcadores de inflamaci�n sugiere que ambos mecanismos son al menos parcialmente independientes.

Sun exposure and vitamin D are independent risk factors for CNS demyelination

Lucas RM, Ponsonby AL, Dear K, Valery PC, Pender MP, Taylor BV, Kilpatrick TJ, Dwyer T, Coulthard A, Chapman C, van der Mei I, Williams D, McMichael AJ.
Neurology 2011 February 8; 76 (6): 540-8.

El objetivo de este trabajo es analizar c�mo la exposici�n al sol pasada y presente y los niveles de vitamina D (cifras de 25-hidroxivitamina D s�rica) se relacionan con el riesgo de presentar un primer episodio desmielinizante, as� como la contribuci�n de estos factores al gradiente latitudinal en la incidencia de esto en Australia. Se trata de un estudio multic�ntrico caso-control. Los casos fueron 216 pacientes entre 18 y 59 a�os, con un primer episodio desmielinizante desde noviembre de 2003 hasta diciembre de 2006. Los controles fueron 395, emparejados por edad, sexo y zona de origen. La exposici�n solar se valor� mediante valoraci�n subjetiva personal de la exposici�n solar, mediciones objetivas del fototipo cut�neo y el da�o act�nico y las cifras de vitamina D. Los cuatro centros participantes se encontraban en latitudes distintas, desde los 27� S hasta los 43� S. Los niveles altos de exposici�n solar pasada, presente y acumulada se relacionaron de forma independiente con un menor riesgo de presentar un episodio. Tambi�n result� significativa la disminuci�n de riesgo en pacientes con mayor da�o act�nico y con cifras s�ricas mayores de vitamina D. La adici�n de las diferencias en la exposici�n solar, los niveles s�ricos de vitamina D y el tipo cut�neo suponen un aumento de la incidencia entre las zonas de latitud baja y las de alta del 32,4%.

Serum elements and oxidative status in clinically isolated syndromes: imbalance and predictivity

Ristori G, Brescianini S, Pino A, Visconti A, Vittori D, Coarelli G, Cotichini R, Bocca B, Forte G, Pozzilli C, Pestalozza I, Stazi MA, Alimonti A, Salvetti M.
Neurology 2011 February 8; 76 (6): 549-55.

En los pacientes con EM cl�nicamente definida se ha objetivado un desequilibrio complejo entre los distintos elementos qu�micos s�ricos y el estatus oxidativo. Se pretende en este estudio analizar si este desequilibrio afecta igualmente a los pacientes con un S�ndrome Cl�nico Aislado (SCA), y si es as�, si predice la conversi�n a EMCD. Se analizan 22 elementos qu�micos y el estatus oxidativo en 49 pacientes con SCA, 49 con EMCD y 49 donantes sanos. Se encontraron muchas diferencias entre los tres grupos, especialmente en cuanto a calcio, hierro, esta�o, cinc, capacidad antioxidante s�rica y estatus oxidativo s�rico. Una combinaci�n ponderada de concentraciones de elementos y valores del estatus oxidativo puede predecir un menor riesgo de convertir a EMCD a los tres a�os (odds ratio 0.37, p=0.007), resultando m�s eficaz para ello que la RMN basal. Estos datos acerca del equilibrio de elementos s�ricos y nivel oxidativo en los pacientes con SCA garantizan estudios de mayor tama�o para continuar avanzando.

Smokers with Multiple Sclerosis Are More Likely to Report Comorbid Autoimmune Diseases

Marrie RA, Horwitz RI, Cutter G, Tyry T, Vollmer T.
Neuroepidemiology 2011 February 1; 36 (2): 85-90.

El habito tab�quico es un factor de riesgo para la esclerosis m�ltiple y las enfermedades autoinmunes. Se revisan los pacientes de la base de datos del North American Research Committee on Multiple Sclerosis Registry en cuanto a la historia de tabaquismo, el a�o de diagn�stico y la presencia de comorbilidad autoinmune. Tras un an�lisis multivariable, los fumadores presentaban un riesgo incrementado de desarrollar alguna enfermedad autoinmune tras el inicio de la esclerosis m�ltiple.

Extracranial venous stenosis is an unlikely cause of multiple sclerosis

Yamout B, Herlopian A, Issa Z, Habib RH, Fawaz A, Salame J, Wadih A, Awdeh H, Muallem N, Raad R, Al-Kutoubi A.
Multiple Sclerosis 2010 November; 16 (11): 1341-1348.

La estenosis venosa extracraneal se ha implicado recientemente como causa de la EM. En este trabajo se pretende analizar la presencia de estenosis venosa extracraneal en los pacientes de EM. Se realiza venograf�a extracraneal selectiva en 29 pacientes con EM precoz (s�ndrome cl�nico aislado o RR de menos de 5 a�os de evoluci�n) y en 13 pacientes con EM tard�a (m�s de 10 a�os de evoluci�n). La presencia de EVE se objetiv� en 7 pacientes con EM precoz y 12 con EM tard�a (diferencia muy significativa p<0.001). Se encontr� s�lo en 1/11 pacientes con SCA frente a 6/18 con EM precoz. La duraci�n de la enfermedad result� significativamente mayor en todos los pacientes con EVE (p<0.005). S�lo 3 del total de pacientes, todos con forma tard�a, presentaban estenosis de dos vasos. La EM tard�a continu� siendo un predictor independiente de EVE tras ajustar por g�nero, edad al inicio de la enfermedad y EDSS. En el grupo con EM precoz, los pacientes con o sin EVE no presentaban diferencias en cuanto a EDSS ni duraci�n de la enfermedad. No se encontr� clara correlaci�n entre el lugar de la EVE y la localizaci�n anat�mica de los brotes o de las lesiones de RM con captaci�n de contraste. Los autores concluyen que es poco probable que la EVE sea causante de la EM, ya que no aparece en la mayor�a de los pacientes al inicio de la enfermedad y dif�cilmente implica m�s de una vena extracraneal. M�s probablemente deba tratarse de un fen�meno secundario durante la evoluci�n de la enfermedad.

OAS1: A multiple sclerosis susceptibility gene that influences disease severity

O�Brien M, Lonergan R, Costelloe L, O�Rourke K, Fletcher JM, Kinsella K Srn, Sweeney C, Antonelli G, Mills KH, O�Farrelly C, Hutchinson M, Tubridy N.
Neurology 2010 August 3; 75 (5): 411-418.

El interfer�n tipo I regula al alza a la oligoadenilato sintetasa 1 (OAS1). Un polimorfismo en un solo nucle�tido en el ex�n 7 de �sta produce una actividad enzim�tica distinta. El alelo A genera una forma truncada con menor actividad, y el G confiere una actividad mayor. Se propone en este trabajo que los distintos genotipos de la OAS1 pueden influir tanto en la susceptibilidad para padecer esclerosis m�ltiple como en la actividad de la enfermedad. Se examina este genotipo en 401 pacientes con EM, 394 controles sanos y 178 pacientes con EMRR en tratamiento con interfer�n beta (clasificados en: sin actividad con interfer�n, con actividad pese al interfer�n o con enfermedad muy activa). La distribuci�n genot�pica de la OAS1 fue significativamente distinta en pacientes y en controles, con menor presencia del genotipo GG en pacientes (6% frente a 17%). En relaci�n con la actividad de la enfermedad, el genotipo GG estaba ausente en aquellos pacientes con enfermedad agresiva, y era menos frecuente en los que ten�an actividad, pese al interfer�n, frente a los que no ten�an actividad. El tiempo medio para presentar el primer brote durante el tratamiento con interfer�n fue significativamente menor en el genotipo AA que en los AG o GG (24 frente a 33 meses, p=0.04). El genotipo AA que confiere una menor actividad enzim�tica parece proporcionar una mayor susceptibilidad a la EM; mientras que el genotipo GG, una menor posibilidad de presentar enfermedad agresiva.

Increased blood vessel density and endotelial cell proliferation in multiple sclerosis cerebral white matter

Holley JE, Newcombe J, Whatmore JL, Gutowski NJ.
Neuroscience letters 2010 February; 470 (1): 65-70.

La esclerosis m�ltiple se considera una enfermedad inflamatoria desmielinizante, pero actualmente el papel circulatorio en la patogenia est� en discusi�n. Las lesiones de EM aparecen con frecuencia a lo largo de los vasos sangu�neos, y las alteraciones en la barrera hematoencef�lica son rasgos patol�gicos en la enfermedad. En este estudio se analiza la densidad de vasos sangu�neos y la proliferaci�n de c�lulas endoteliales en muestras de pacientes con EM, respecto a tejido control para valorar la presencia de angiog�nesis en la EM. Se encuentra un aumento de la densidad de vasos en los pacientes con EM, especialmente en las lesiones subagudas. Empleando un anticuerpo contra un marcador de proliferaci�n endotelial, caracter�sticos de la angiog�nesis, encontramos que los vasos con c�lulas endoteliales proliferativas son m�s frecuentes en todos los tejidos examinados de los pacientes con EM (sustancia blanca de aspecto normal y lesiones agudas, subagudas y cr�nicas) respecto a controles, especialmente en la sustancia blanca de aspecto normal. Estos hallazgos sugieren que la angiog�nesis puede tener un papel en la progresi�n de las lesiones, el fracaso en la reparaci�n y la formaci�n de cicatrices.

Clinico-pathological evidence that axonal loss underlies disability in progressive multiple sclerosis

Tallantyre EC, B� L, Al-Rawashdeh O, Owens T, Polman CH, Lowe JS, Evangelou N.
Multiple Sclerosis 2010 April; 16 (4): 406-411

Las evidencias previas sugieren que la causa de la discapacidad cr�nica e irreversible en los pacientes con esclerosis m�ltiple es la degeneraci�n axonal m�s que la desmielinizaci�n. Pero no se ha descrito a�n la relaci�n directa entre la discapacidad medida en vivo con las mediciones post mortem de la patolog�a axonal. En este trabajo se investiga la relaci�n entre la discapacidad motora acumulada en los pacientes durante su vida con el grado de da�o axonal en su tracto motor descendente tras su muerte. Se realiz� un an�lisis de la medula espinal de la autopsia de 45 pacientes con EM, revisando las revisiones m�dicas previas para determinar el grado de d�ficit motor. Aquellos pacientes que presentaban un mayor grado de discapacidad motora ten�an menos axones corticoespinales supervivientes. La discapacidad motora no siempre se relacionaba con el grado de desmielinizaci�n. En este estudio se presenta por primera vez evidencia directa cl�nico-patol�gica de que el da�o axonal es el sustrato patol�gico de la discapacidad establecida en la EM.

Internal jugular vein morphology and hemodynamics in patients with multiple sclerosis

Al-Omari MH, Rousan LA.
International Angiology 2010 April; 29 (2): 115-120.

Se emplea ecograf�a modo-B y Doppler color para examinar las venas yugulares internas de 25 pacientes con EM y 25 controles, en posici�n sentada y supina. La presencia de al menos dos criterios de Zamboni en el mismo paciente se considera positivo para insuficiencia venosa cr�nica cerebroespinal. El 92% de los pacientes presentaban hallazgos anormales y el 84% un diagnostico positivo. Solo el 24% de los controles presentaban alg�n hallazgo patol�gico, pero ninguno cumpl�a criterios de insuficiencia venosa.

Is chronic fatigue the symptom of venous insufficiency associated with multiple sclerosis? A longitudinal pilot study

Malagoni AM, Galeotti R, Menegatti E, Manfredini F, Basaglia N, Salvi F, Zamboni P.
International Angiology 2010 April; 29 (2): 176-182.

La fatiga cr�nica es un s�ntoma que afecta de forma importante a los pacientes con EM, pero su patogenia a�n no est� aclarada. En pacientes de EM con insuficiencia venosa cr�nica cerebroespinal, se analiza el efecto de la dilataci�n con bal�n de las lesiones estenosantes en las venas extracraneales principales. Se realiza el procedimiento a 31 pacientes consecutivos, realizando para la evaluaci�n la Fatigue Severity Scale y la Modified Fatigue Impact Scale basales y tras 1, 6 y 12 meses. Tras el restablecimiento del retorno venoso cerebral, la percepci�n de la fatiga se redujo de forma importante.

Hemodynamic patterns of chronic cerebrospinal venous insufficiency in multiple sclerosis. Correlation with symptoms at onset and clinical course

Bartolomei I, Salvi F, Galeotti R, Salviato E, Alcanterini M, Menegatti E, Mascalchi M, Zamboni P.
International Angiology 2010 April; 29 (2): 183-188.

La insuficiencia venosa cr�nica cerebro-espinal se ha asociado con la esclerosis m�ltiple. Su presencia se detecta mediante doppler color de alta resoluci�n transcraneal y extracraneal y venograf�a. Pueden identificarse cinco tipos de malformaci�n venosa y cuatro patrones hemodin�micos. En este trabajo se pretende correlacionar estos patrones con los s�ntomas de inicio y el curso cl�nico en los pacientes con esclerosis m�ltiple. Los distintos patrones est�n repartidos de forma desigual respecto al inicio y el curso de la EM. En concreto, los tipos A y B son comunes en pacientes con neuritis �ptica al inicio, pero poco frecuentes en aquellos con comienzo medular, que suelen presentar el tipo D. Adem�s, los patrones A y B son m�s frecuentes en las formas RR que en las SP, y casi inexistentes en las PP. El patr�n C no aparece en los pacientes con PP, que con frecuencia presentan patr�n tipo D.

Chronic cerebrospinal venous insufficiency and iron deposition on susceptibility-weighted imaging in patients with multiple sclerosis: a pilot case-control study

Zivadinov R, Schirda C, Dwyer MG, Haacke ME, Weinstock-Guttman B, Menegatti E, Heininen-Brown M, Magnano C, Malagoni AM, Wack DS, Hojnacki D, Kennedy C, Carl E, Bergsland N, Hussein S, Poloni G, Bartolomei I, Salvi F, Zamboni P.
Internal Angiology 2010 April; 29 (2): 158-175.

La insuficiencia venosa cr�nica cerebroespinal es un fen�meno descrito recientemente en la esclerosis m�ltiple que se caracteriza por estenosis que afectan a la salida por las principales venas extracraneales y por una elevada tasa de reflujo venoso que puede conducir a un aumento del dep�sito de hierro en el cerebro. En este trabajo se pretende relacionar los par�metros venosos hemodin�micos y la concentraci�n de hierro en las estructuras de la sustancia gris profunda y en las lesiones. Los hallazgos de este estudio sugieren que la insuficiencia venosa puede ser un importante mecanismo relacionado con el dep�sito de hierro en el par�nquima cerebral en los pacientes con EM.

Regional white matter atrophy-based classification of multiple sclerosis in cross-sectional and longitudinal data.

Sampat MP, Berger AM, Healy BC, Hildenbrand P, Vass J,Meier DS, Chitnis T, Weiner HL, Bakshi R, Guttmann CR.
American Journal of Neuroradiology 2009 October; 30 (9): 1731-1739.

Los diferentes subtipos cl�nicos en la esclerosis m�ltiple pueden ser el reflejo de afectaci�n de diversas regiones neuroanat�micas. El objetivo de este estudio es analizar la eficacia de emplear de forma conjunta el volumen de la m�dula oblonga y el �rea transversal del cuerpo calloso para diferenciar pacientes con formas recurrentes-remitentes, progresivas secundarias y progresivas primarias. Los pacientes con volumen de m�dula oblonga menor 0,94 cm3 fueron clasificados como progresivos. De �stos, aqu�llos con menos 55,12 mm2 de �rea central de cuerpo calloso se clasificaron como formas primarias progresivas. En el estudio transversal, el 80% de los pacientes se hallaban bien clasificados. La combinaci�n de t�cnicas de medici�n de m�dula oblonga y cuerpo calloso proporcionan una buena discriminaci�n entre los diversos subtipos cl�nicos de esclerosis m�ltiple.

Serum uric acid and risk of multiple sclerosis.

Massa J, O'Reilly E, Munger KL, Delorenze GN, Ascherio A.
Journal of Neurology 2009 October; 256 (10): 1643-1648.

Debido a la implicaci�n del estr�s oxidativo en la patogenia de la esclerosis m�ltiple, se ha planteado que los altos niveles de urato, que es un potente antioxidante, podr�an influir favorablemente en el riesgo de padecer la enfermedad y en la progresi�n de �sta. Se desarrolla un estudio prospectivo para determinar c�mo los niveles s�ricos de urato pueden contribuir a predecir el riesgo de esclerosis m�ltiple. Se analizan dos grupos: uno con an�lisis de sangre una media de 1,9 a�os antes del inicio de la EM (del Nurses' Health Study I y II), y otro con an�lisis de sangre una media de 14,5 a�os antes (del Kaiser Permanente Northem California Health Plan), junto con controles de ambos grupos. No se encontraron diferencias significativas, por lo que el urato s�rico no result� ser un predictor del riesgo de esclerosis m�ltiple.

Enhanced number and activity of mitochondria in multiple sclerosis lesions.

Witte ME, B� L, Rodenburg RJ, Belien JA, Musters R, Hazes T, Wintjes LT, Smeitink JA, Geurts JJ, De Vries HE, van der Valk P, van Horssen J.
Journal of Pathology 2009 October; 219 (2): 193-204.

La disfunci�n mitocondrial se ha relacionado con el desarrollo y la progresi�n de las lesiones en la esclerosis m�ltiple. Las alteraciones podr�an ocurrir como respuesta a la desmielinizaci�n e inflamaci�n, ya que esto produce una mayor demanda de energ�a en los axones, afectando al n�mero, distribuci�n y actividad de las mitocondrias. En este trabajo se estudia la expresi�n de las prote�nas mitocondriales y la actividad enzim�tica mitocondrial en lesiones de EM con desmielinizaci�n activa y en fase cr�nica. Se cuantifica el n�mero de mitocondrias y su localizaci�n en los axones y astrocitos dentro de las lesiones y en la sustancia blanca adyacente de aspecto normal. En todas las lesiones, independientemente de su actividad, se observa un aumento de la expresi�n de prote�nas mitocondriales y del n�mero de mitocondrias. La densidad mitocondrial en axones y astrocitos estaba significativamente aumentada en las lesiones activas respecto a la sustancia blanca adyacente. Adem�s, se muestra una mayor inmunorreactividad de la prote�na mitocondrial de estr�s mtHSP70 en las lesiones de EM, especialmente en astrocitos y axones. Estos datos indican importantes alteraciones mitocondriales en las lesiones de EM, que coinciden con un aumento del estr�s oxidativo mitocondrial. Conjuntamente, estos hallazgos sugieren un mecanismo por el cual la densidad de mitocondrias aumentada en las lesiones de EM puede contribuir a la formaci�n de radicales libres y el consecuente da�o tisular.

Does the DRB1*1501 allele confer more severe and faster progression in primary progressive multiple sclerosis patients? HLA in primary progressive multiple sclerosis.

Vasconcelos CC, Fern�ndez O, Leyva L, Thuler LC, Alvarenga RM.
Journal of Neuroimmunology 2009 September 29; 214 (1-2): 101-103.

El efecto de los alelos HLA en la evoluci�n de la esclerosis m�ltiple ha sido ampliamente investigado, pero los resultados son contradictorios y no se ha establecido ninguna correlaci�n consistente. Este estudio eval�a la asociaci�n entre el haplotipo HLA DR2 en pacientes con esclerosis m�ltiple primaria progresiva y el efecto de los alelos en la progresi�n. Se ha encontrado una asociaci�n entre la EMPP y los alelos DR2 y DRB1*1501 y DQB1*0602. Una mayor discapacidad se ha relacionado con la positividad en DRB1*1501. Este estudio exploratorio se�ala la necesidad de investigar nuevas v�as que expliquen la heterogenicidad en la evoluci�n de la esclerosis m�ltiple.

Smoking is associated with increased lesion volumes and brain atrophy in multiple sclerosis

Zivadinov R, Weinstock-Guttman B, Hashmi K, Abdelrahman N, Stosic M, Dwyer M, Hussein S, Durfee J, Ramanathan M.
Neurology 2009 August 18; 73 (7): 504-510.

Se realiza un trabajo comparativo de las caracter�sticas de RMN en pacientes de esclerosis m�ltiple con o sin consumo habitual de cigarrillos. Se eval�an 368 pacientes (65,2% no fumadores) mediante cl�nica y RMN. El tabaquismo se relacion� con una escala EDSS mayor, junto con mayor n�mero de lesiones con captaci�n de gadolinio, mayor volumen lesional en T2 y menor fracci�n parenquimatosa cerebral. El h�bito tab�quico se relaciona con una mayor afectaci�n de la barrera hematoencef�lica, mayor volumen lesional y un aumento de la atrofia en los pacientes con esclerosis m�ltiple.

Smoking and disease progression in multiple sclerosis

Healy BC, Ali EN, Guttmann CR, Chitnis T, Glanz BI, Buckle G, Houtchens M, Stazzone L, Moodie J, Berger AM, Duan Y, Bakshi R, Khoury S, Weiner H, Ascherio A.
Archives of Neurology 2009 July; 66 (7): 858-864.

Aunque los fumadores tienen mayor riesgo de desarrollar esclerosis m�ltiple, el efecto del h�bito tab�quico sobre la progresi�n de la enfermedad no est� establecido. Se incluyeron 1.465 pacientes con esclerosis m�ltiple cl�nicamente definida, con un seguimiento medio de 3.29 a�os. El 53,2% nunca hab�a fumado, el 29,2% eran exfumadores y el resto fumadores activos. Se realiz� una evaluaci�n basal cl�nica y de RMN, as� como una valoraci�n de la progresi�n mediante EDSS a los dos y los cinco a�os y al considerar conversi�n a forma secundaria progresiva. Adem�s, se evalu� el cambio en la fracci�n parenquimatosa cerebral y el volumen lesional en T2. Los fumadores activos presentaban una peor situaci�n basal de la enfermedad, as� como una mayor probabilidad de presentar una forma progresiva primaria. Al analizar los datos de evoluci�n en el tiempo, los fumadores activos desarrollaron m�s r�pidamente formas progresivas de la enfermedad y el volumen lesional en T2 aument� m�s r�pidamente, decreciendo con m�s velocidad la fracci�n parenquimatosa cerebral, al comparar con los pacientes que nunca fumaron. Estos datos sugieren que el consumo de tabaco tiene una influencia negativa sobre el curso de la enfermedad, favoreciendo la evoluci�n hacia una forma secundaria progresiva.

Abundant extracellular myelin in the meninges of patients with multiple sclerosis

Kooi EJ, van Horssen J, Witte ME, Amor S, B� L, Dijkstra CD, van der Valk P, Geurts JJ.
Neuropathology and Applied Neurobiology 2009 June; 35 (3): 283-295.

En la esclerosis m�ltiple se han encontrado desechos en las lesiones de esclerosis m�ltiple, en el l�quido cefalorraqu�deo y en los n�dulos linf�ticos cervicales, pero la v�a en la que salen fuera del cerebro a�n no es conocida. El drenaje del l�quido intersticial fuera del par�nquima cerebral implica el espacio perivascular y las leptomeninges, pero la presencia de desechos de mielina en ellos no se ha descrito. En este trabajo se presentan los datos resultantes de analizar tejido cerebral de 29 pacientes con EM, 9 controles no neurol�gicos, 6 con enfermedad de Alzheimer, 5 con ictus, 5 meningitis y 7 leucodistrofias, determinando mediante inmunohistoqu�mica la presencia de varias prote�nas derivadas de la mielina. Se detect� la presencia de m�ltiples prote�nas derivadas de la mielina en las leptomeninges y el espacio perivascular en los pacientes con EM. Mediante inmunohistoqu�mica para macr�fagos y c�lulas dendr�ticas se comprob� que los desechos de la mielina est�n fundamentalmente a nivel extracelular. Estas part�culas de mielina extracelular est�n ausentes en el resto de las patolog�as neurol�gicas o no neurol�gicas.

Greater loss of axons in primary progressive multiple sclerosis plaques compared to secondary progressive disease

Tallantyre EC, B� L, Al-Rawashdeh O, Owens T, Polman CH, Lowe J, Evangelou N.
Brain 2009 May; 132 (Pt 5): 1190-1199.

El da�o axonal se postula como el origen patog�nico de la discapacidad progresiva en la esclerosis m�ltiple. La diferencias demogr�ficas, patol�gicas y radiol�gicas en los pacientes con EM primaria progresiva (PPEM) o secundaria progresiva (SPEM) plantean la cuesti�n de si se trata de dos entidades cl�nicas diferentes. Hasta ahora no se han realizado estudios importantes para comparar el da�o axonal entre un tipo y otro de esclerosis m�ltiple. En este trabajo se examina la m�dula cervical de 54 autopsias (17 PPEM, 30 SPEM y 7 controles). En el tejido se determina el n�mero de axones supervivientes en el tracto corticoespinal, la extensi�n de la desmielinizaci�n en la sustancia gris y blanca, el grado de inflamaci�n dentro y fuera de las lesiones y la relaci�n entre la inflamaci�n y el da�o axonal. Con los datos cl�nicos se calcul� la EDSS de cada paciente antes del fallecimiento. La discapacidad motora result� similar en ambos grupos. En los pacientes con SPEM se encontr� una desmielinizaci�n m�s extensa tanto en sustancia gris como blanca. El n�mero total de axones corticoespinales fue igualmente bajo en ambos grupos respecto a los controles. La reducci�n de la densidad axonal en las regiones desmielinizadas comparadas con la sustancia blanca de aspecto normal fue significativamente m�s extensa en la PPEM (33% respecto al 16% de reducci�n, P<0,001). Todos estos hallazgos sugieren que la p�rdida axonal es el sustrato de la discapacidad progresiva en ambas entidades. La p�rdida axonal m�s intensa en las �reas de desmielinizaci�n en la PPEM puede explicar los niveles m�s altos de p�rdida axonal en estos pacientes a pesar de tener menores niveles de desmielinizaci�n.

Diffusely abnormal white matter in chronic multiple sclerosis: imaging and histopathologic analysis

Seewann A, Vrenken H, van der Valk P, Blezer EL, Knol DL, Castelijns JA, Polman CH, Pouwels PJ, Barkhof F, Geurts JJ.
Archives of Neurology 2009 May; 66 (5): 601-609.

Las alteraciones difusas de la sustancia blanca (DAWM), que pueden valorarse en la RMN, pueden contribuir al desarrollo de la discapacidad en la esclerosis m�ltiple. Se pretende describir las caracter�sticas histopatol�gicas y radiol�gicas de la DAWM en los pacientes con EM cr�nica, en un estudio postm�rtem sobre 10 pacientes. En la DAWM se encontr� p�rdida axonal extensa, densidad de mielina disminuida y gliosis fibrilar cr�nica. Los tres hallazgos fueron sustancialmente anormales respecto a la sustancia blanca de aspecto normal, y significativamente diferentes de los hallazgos histopatol�gicos en las lesiones focales de sustancia blanca. Adem�s, en la DAWM se detecta aumento de los tiempos de relajaci�n T1 y T2 y valores de aisotrop�a fraccional disminuidos. Con este estudio se puede clasificar la DAWM en la EM cr�nica como una alteraci�n diferente de la sustancia blanca de aspecto normal, como resultado de la acumulaci�n de la inflamaci�n y la patolog�a axonal. Por tanto, la DAWN probablemente contribuya sustancialmente a la progresi�n de la enfermedad, y puede constituir un importante marcador en ensayos cl�nicos orientados a los aspectos neurodegenerativos de la esclerosis m�ltiple.

Smoking is associated with progressive disease course and increased progression in clinical disability in a prospective cohort of people with multiple sclerosis

Pittas F, Ponsonby AL, van der Mei IA, Taylor BV, Blizzard L, Groom P, Ukoumunne OC, Dwyer T.
Journal of Neurology 2009 April; 256 (4): 577-585.

La esclerosis m�ltiple es una enfermedad con un curso evolutivo variable. La contribuci�n de los h�bitos de vida modificables esta a�n por definir. Anteriormente se han realizado estudios de cohortes con resultados opuestos en cuanto al papel del tabaco en la conversi�n de los pacientes a una forma progresiva de la enfermedad. En este trabajo se presenta el seguimiento prospectivo de una cohorte de 259 pacientes con revisiones durante 909 d�as de media. El tiempo acumulado de tabaquismo se relacion� con la discapacidad, pero no con la tasa de brotes. Queda pendiente una mejor comprensi�n de la relaci�n del tabaco con la esclerosis m�ltiple, especialmente con las formas progresivas, que podr�a proporcionar nuevas perspectivas en el tratamiento y la prevenci�n en la esclerosis m�ltiple.

Smoking worsens the prognosis in multiple sclerosis

Sundstrom P, Nystrom L.
Multiple Sclerosis 2008 September; 14 (8): 1031-1035.

Se trata de un trabajo retrospectivo que pretende determinar la influencia del habito tab�quico en el riesgo de progresi�n de la esclerosis m�ltiple. Se recogen datos de 122 pacientes con una media de seis a�os de duraci�n de la enfermedad. Los pacientes que hab�an fumado alguna vez ten�an m�s posibilidades de presentar una enfermedad progresiva. Esto era mayor en pacientes con un inicio en el tabaco m�s precoz. El h�bito tab�quico pasado se asocia con un peor pron�stico en la esclerosis m�ltiple, especialmente en pacientes que han comenzado a fumar m�s precozmente.

Interferon-beta protects astrocytes against tumour necrosis factor-induced apoptosis via activation of p38 mitogen-activated protein kinase

Barca O, Costoya JA, Se�aris RM, Arce VM.
Experimental Cell Research 2008 July; 314 (11-12): 2231-2237.

Aunque m�ltiples ensayos han demostrado el beneficio del interfer�n beta en el tratamiento de la esclerosis m�ltiple, el mecanismo por el que se produce a�n no se conoce plenamente. La mayor�a de los estudios que analizan la acci�n del interfer�n hacen incidencia en su efecto inmunomodulador, pero el efecto del interfer�n puede depender tambi�n de mecanismos no inmunes, incluyendo la modulaci�n de la funci�n astrocitaria. En este trabajo se encuentra que el tratamiento con interfer�n protege a los astrocitos contra la apoptosis inducida por el factor de necrosis tumoral mediante la activaci�n de la protein-kinasa p38. Se propone que este efecto puede ser importante para proteger los astrocitos de la apoptosis dentro de las placas de desmielinizaci�n en la esclerosis m�ltiple.

Interferon regulatory factor 5 (IRF5) gene variants are associated with multiple sclerosis in three distinct populations

Kristjansdottir G, Sandling JK, Bonetti A, Roos IM, Milani L, Wang C, Gustafsdottir SM, Sigurdsson S, Lundmark A, Tienari PJ, Koivisto K, Elovaara I, Pirttil� T, Reunanen M, Peltonen L, Saarela J, Hillert J, Olsson T, Landegren U, Alcina A, Fern�ndez O, Leyva L, Guerrero M, Lucas M, Izquierdo G, Matesanz F, Syv�nen AC.
Journal of Medical Genetics 2008 June; 45: 362-369.

El factor regulador n�mero cinco del interfer�n ha sido relacionado con varias enfermedades autoinmunes como el lupus eritematoso, la artritis reumatoide y la enfermedad inflamatoria intestinal. Se trata de un factor de transcripci�n implicado tanto con el interfer�n tipo I como con las v�as de se�alizaci�n de un receptor tipo peaje. En este trabajo los autores tratan de demostrar la asociaci�n de los polimorfismos en el IRF5 con la esclerosis m�ltiple. Se genotipan nueve polimorfismos de un solo nucle�tido y uno de inserci�n-delecci�n en el gen del IRF5 en 2.337 pacientes con EM y 2.813 controles, procedentes de tres poblaciones distintas. Se encuentra asociaci�n significativa con la inserci�n-delecci�n y con dos polimorfismos de un solo nucle�tido. Estos hallazgos a�aden el gen del IRF5 a la lista de genes que han demostrado estar asociados a la EM. Adem�s, se a�ade la evidencia de que hay genes que est�n implicados en el desarrollo de m�ltiples enfermedades autoinmunes, y que el sistema del interfer�n tipo I est� implicado en la aparici�n de �stas.

Multiple sclerosis in gypsies from southern Spain: prevalence, mitochondrial DNA haplogroups and HLA class II association

Fern�ndez O, Fern�ndez V, Mart�nez-Cabrera V, Mayorga C, Alonso A, Le�n A, Arnal C, Hens M, Luque G, de Ram�n E, Caballero A, Leyva L.
Tissue Antigens 2008 May; 71 (5): 426-433.

Se estudia la prevalencia de la esclerosis m�ltiple junto con el DNA mitocondrial y la distribuci�n del HLA clase II en la poblaci�n gitana del sur de Espa�a. Se seleccionan pacientes de etnia gitana con EM y se estudian los alelos de HLA clase II mediante PCR. Adem�s, se realiz� un estudio adicional de los haplogrupos de DNA mitocondrial para proporcionar detalles del origen �tnico. La prevalencia estimada de la EM en la poblaci�n gitana de M�laga es de 52/100.000 habitantes. No se encontraron diferencias significativas en el DNA mitocondrial entre los pacientes de etnia gitana con EM y controles. Los �nicos alelos de HLA asociados con la EM fueron DRB1*1501, DQB1*0602 y DQB1*0608. El origen antropol�gico de los individuos de etnia gitana de nuestra serie fue similar al de otros grupos europeos, seg�n los haplogrupos de DNA mitocondrial. Aunque el tama�o de la muestra es peque�o, la prevalencia encontrada no es tan baja como en la poblaci�n gitana de Europa Central, aunque es significativamente menor que la encontrada en los cauc�sicos en Espa�a. El alelo DQB1*0602 fue la asociaci�n m�s intensa encontrada en los pacientes con EM de etnia gitana. DRB1*1501-DQB1*0602 es el haplotipo m�s frecuente en este grupo.

Multiple sclerosis with and without CSF bands: clinically indistinguishable but immunogenetically distinct

Imrell K, Landtblom AM, Hillert J, Masterman T.
Neurology 2006 September 26; 67 (6):1062-1064.

En el estudio se analiza la poblaci�n de pacientes con esclerosis m�ltiple (EM) de Suecia. Trata de demostrar que los pacientes con y sin bandas oligoclonales en el l�quido cefalorraqu�deo (LCR) constituyen dos subpoblaciones distintas. Las caracter�sticas cl�nicas analizadas son similares en los dos grupos de pacientes, incluyendo distribuci�n por sexos, edad de inicio, proporci�n de casos primarios progresivos, tasas de positividad en la resonancia magn�tica (RMN) y discapacidad. En cambio, los hallazgos en la distribuci�n de HLA sugieren que se trata de dos subpoblaciones diferenciadas desde un punto de vista inmunogen�tico.

Fatigue in progressive multiple sclerosis is associated with low levels of dehydroepiandrosterone

T�llez N, Comabella M, Julia E, R�o J, Tintor� M, Brieva L, Nos C, Montalb�n X.
Multiple Sclerosis 2006 August; 12 (4): 487-494.

Se realiza una evaluaci�n de los niveles de dehidroepiandrosterona (DHEA) en pacientes de esclerosis m�ltiple, relacion�ndolos con la aparici�n de fatiga en estos pacientes. Se analizan los niveles de DHEA en 73 pacientes con esclerosis m�ltiple progresiva, realizando, adem�s, test para la evaluaci�n de la fatiga (Fatigue Severity Scale). Los niveles de DHEAfueron significativamente menores en aquellos pacientes que presentaban una puntuaci�n alterada en la escala de valoraci�n de la fatiga de forma sostenida que en el resto. Con estos datos se apunta la utilidad de la DHEA como marcador biol�gico de la fatiga asociada a la esclerosis m�ltiple, sugiri�ndose la necesidad de plantearse ensayos terap�uticos con esta sustancia en el manejo de la fatiga.

Spinal cord atrophy in multiple sclerosis caused by white matter volume loss

Gilmore CP, DeLuca GC, B� L, Owens T, Lowe J, Esiri MM, Evangelou N.
Archives of Neurology 2005 December; 62: 1859-1862.

Se analizan muestras de cinco niveles de m�dula espinal de necropsias de cincuenta y cinco pacientes con esclerosis m�ltiple y treinta y tres sujetos sanos. Se analiza el espesor de la sustancia gris y la blanca a esos niveles. El espesor de la sustancia gris es similar en pacientes y en controles. La sustancia blanca en cambio esta significativamente disminuida en los niveles superiores, pero no as� en los inferiores. La atrofia medular observada en los pacientes por tanto es dependiente de la disminuci�n en la sustancia blanca, pero no en la gris.

Patients with multiple sclerosis have higher levels of serum ghrelin

Berilgen MS, Bulut S, Ustundag B, Tekatas A, Ayar A.
Neuroendocrinology Letters 2005 December; 28; 26 (6).

La hormona Ghrelin, descubierta recientemente, tiene, adem�s de funciones metab�licas y neuroendocrinas, una acci�n inhibitoria sobre los procesos inflamatorios. En este estudio se analizan los niveles de esta hormona en pacientes de esclerosis m�ltiple y en sujetos sanos, siendo en aquellos significativamente mayores, aunque no se encontraron diferencias entre pacientes con formas Recurrentes-Remitentes y otros con Secundaria Progresiva.

Cortical demyelination and diffuse white matter injury in multiple sclerosis

Kutzelnigg A, Lucchinetti CF, Stadelmann C, Br�ck W, Rauschka H, Bergmann M, Schmidbauer M, Parisi JE, Lassmann H.
Brain 2005 November; 128: 2705-2712.

�sta es una revisi�n que analiza los resultados de autopsias de 52 pacientes con esclerosis m�ltiple frente a sujetos sin esta patolog�a. Se emplean t�cnicas morfol�gicas cuantitativas. En los pacientes con formas Recurrentes-Remitentes aparecen principalmente lesiones focales inflamatorias en la sustancia blanca, algunas en fase activa. En aquellos sujetos con formas progresivas se observa una afectaci�n difusa de la sustancia blanca de apariencia normal y de la corteza cerebral.

Epstein-Barr virus and disease activity in multiple sclerosis

Buljevac D, van Doornum GJJ, Flach HZ, Groen J, Osterhaus ADME, Hop W, van Doorn PA, van der Mech� FGA, Hintzen RQ.
Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry 2005 October; 76: 1377-1381.

Se estudia la relaci�n de los brotes y la actividad medida por RMN con los niveles plasm�ticos de anticuerpos contra el Virus de Epstein-Barr y de DNA del mismo en pacientes con esclerosis m�ltiple recurrente-remitente. Se trata de un estudio prospectivo con 73 pacientes, seguidos durante una media de 1,7 a�os. Todos los pacientes tienen anticuerpos IgG (contra el ant�geno de la c�psula viral) y/o ant�geno nuclear del virus. Un 48% de ellos ten�a anticuerpos contra ant�genos del virus que determinan replicaci�n viral activa, frente a un 25% en controles sanos. Aunque esta positividad no presenta correlaci�n con la actividad cl�nica, s� lo hace con la actividad en RMN, aunque ser�n necesarios estudios con mayor n�mero de sujetos para corroborar estos datos.

Cigarette smoking and the progression of multiple sclerosis

Hern�n MA, Jick SS, Logroscino G, Olek MJ, Ascherio A, Jick H.
Brain 2005 June; 128: 1461-1465.

El aumento de la frecuencia de esclerosis m�ltiple en pacientes fumadores se ha comprobado en m�ltiples estudios prospectivos. En este retrospectivo se relaciona el habito tab�quico con una mayor rapidez de transformaci�n en forma secundaria progresiva de la enfermedad.

Identification of Epstein-Barr virus proteins as putative targets of the immune response in multiple sclerosis

Cepok S, Zhou D, Srivastava R, Nessler S, Stei S, B�ssow K, Sommer N, Hemmer B.
Journal of Clinical Investigation 2005 May; 115: 1352-1360.

En este estudio se analiza la diferente respuesta inmune ante el Virus de Epstein-Barr en pacientes con esclerosis m�ltiple y en sujetos sanos. Se encuentra una respuesta incrementada en los pacientes, lo que sugiere que el virus puede representar un papel importante en el origen de la enfermedad.

Sex hormones modulate brain damage in multiple sclerosis: MRI evidence

Tomassini V, Onesti E, Mainero C, Giugni E, Paolillo A, Salvetti M, Nicoletti F, Pozzilli C.
Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry 2005 February; 76 (2): 272-275.

A partir de la diferencia en el curso y la gravedad de la esclerosis m�ltiple (EM) seg�n el sexo, los autores analizan como posible causa los distintos niveles de hormonas sexuales. Encuentran que en mujeres con EM los niveles de testosterona en sangre son significativamente menores que en mujeres sanas, y, adem�s, los niveles m�s bajos aparecen en aquellas mujeres que presentan un gran n�mero de lesiones que realzan con gadolinio en RMN. En hombres se encontr� una correlaci�n positiva entre los niveles de estradiol y el da�o cerebral en RMN. Estos datos apoyan la hip�tesis de la influencia de las hormonas sexuales en la inflamaci�n, el da�o tisular y los mecanismos de reparaci�n en la EM.

Acinetobacter immune responses in multiple sclerosis: etiopathogenetic role and its possible use as a diagnostic marker
No evidence for production on intrathecal Immunoglobulin G against acinetobacter or pseudomonas in multiple sclerosis

Acinetobacter immune responses in multiple sclerosis: etiopathogenetic role and its possible use as a diagnostic marker Ebringer A, Hughes L, Rashid T, Wilson C.
Archives of Neurology 2005 January; 62 (1): 33-36.

No evidence for production of intrathecal Immunoglobulin G against acinetobacter or pseudomonas in multiple sclerosis
Chapman MD, Hughes LE, Wilson CD, Namnyak S, Thompson EJ, Giovannoni G.
European Neurology 2005 February; 53 (1): 27-31.

En estos dos art�culos se discute la implicaci�n del acinetobacter en la patogenia de la esclerosis m�ltiple (EM), bas�ndose en la presencia de anticuerpos antiacinetobacter en estos pacientes. Como es frecuente cuando se habla de etiolog�a en la EM, los resultados entre ambos art�culos son contradictorios, estando el primero a favor, y el segundo, totalmente en contra.

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